José Domingo Donoso

Statement

“Crear es una ausencia, que encuentra en su desarrollo, los elementos que le dan forma. Según sea el criterio del artista, transforma los excesos o carencias de una sensación, vivencial o musical, en realidad imaginaria. Provocando con su obra plástica, una lectura, de otro modo inexplicable. Lectura, que supera los límites conceptuales, porque solo se percibe y comparte mediante la reciprocidad emocional.

Domingo Donoso nos presenta el misterio de la reciprocidad emocional entre observador y lo observado, derivado de una introspección profunda que comulga la dualidad del sonido con la soledad imaginaria y arropada por un envoltorio social que nos impide la entrega incondicional y voluntaria de nuestra esencia al exterior.

El arte, activa el manantial creativo de supuestas mutaciones emocionales, que religan al observador con experiencias similares. La pintura y la música, coinciden en el autor de un lenguaje paralelo, en donde, la observación de tensiones y relajos; de “regalos y envoltorios”, adquiere un interés cromático, con el que tiñe lo esencial de nuestra estructura humana.

El arte es una explosión de contenido, que trasmite aspectos sensibles, de interés y motivantes, a quienes disponen de la actitud receptiva, para comprenderlo o disfrutarlo.

La vida y la música concuerdan en la dupla de ser ambas necesarias y satisfactorias, cuando el individuo sale de sí mismo y se entrega a apreciar y disfrutarlas”.

Curriculum

Mi relación con el arte comenzó como escolar, cuando estudiaba en el Colegio San Benito, y luego se desarrolló en dos etapas. Primero, a través de la música, a la que dediqué varios años de mi vida, con estudios en la Escuela Moderna de Música y en la Academia Pro Jazz, y participación en diversas bandas como bajista. Luego, desde 2010, me concentré en la pintura, manteniendo la música como un hobby muy importante, pero subordinado a mi trabajo como artista plástico.

En mi formación en pintura han sido importantes mi participación en el taller de la pintora Concepción Balmes y, en forma muy principal, mis estudios de pintura académica en la Academia de Bellas Artes de Martín Soria y mi trabajo posterior con el pintor Sebastián Letelier, con quien compartí taller hasta poco tiempo atrás.

En mi desarrollo plástico he enfatizado el género realista, en el que reconozco un gran valor como método de apreciación y disciplina para llegar a un cierto objetivo en la obra. Desde este enfoque académico básico, mi trabajo ha ido cambiando en el tiempo hacia algo que en la actualidad podría clasificarse como figurativo más que realista.

Otra constante en mi pintura es una concentración en la figura humana, que me parece una vía privilegiada para transmitir visiones y emociones. Para el trabajo de retratos generalmente comienzo estructurando en base a fotografías para concluir en ocasiones con modelo en vivo.

La solución técnica de la pintura puede variar muchísimo, sobre todo en la ejecución del color y trazo. Con esas distintas técnicas, a partir de ambos elementos y en buena parte desde la imaginación, busco potenciar atmósferas, estructuras, proporciones, volúmenes, rasgos y gestos, generando focos de atención en la figura u otros elementos, para sintetizar un concepto y hacer posible una cierta lectura de la obra.

He participado en proyectos como las Bancas Intervenidas en la comuna de Ñuñoa, Bancas Pintadas en Vitacura y en la exposición colectiva “Miniaturas 2.0”, además de una exposición individual en Galería de Arte La Sala, entre otras actividades artísticas.