Tatiana Lastarria

El mundo de la contemplación estética, y espiritual es el tema que Tatiana Lastarria aborda en su nueva exposición individual en Galería La Sala. Pinturas de gran formato, donde personajes solitarios se encuentran absortos en la observación, deambulan en la incertidumbre de un espacio ambivalente, ya una sala de museo o galería, que también es el lugar o mas bien el no-lugar de cuando la mente se rinde y se permite ver aquello que está más allá de lo observado.

 A juicio de Tatiana “la contemplación profunda de una obra de arte constituye un encuentro con la humanidad, con sigo mismo y por qué no, finalmente en el encuentro con la divinidad”.

 Su exposición Gallery, de alguna manera honra la Historia del Arte y el imprescindible mundo de los museos pero también es una oportunidad para cuestionar un fenómeno que para Tatiana, lamentablemente ha invadido el mundo del arte “la frivolidad, como consecuencia de la facilidad que la tecnología nos ha dado para crear imágenes vacías, repetidas y que se validan desde la ignorancia”.

 En un interesante montaje que incluye la inserción de algunos espejos donde para ella, “el espectador pone el rostro” y que se apoyan en sus característicos grises, Tatiana despliega su extraordinaria técnica pictórica en imágenes de gran figuración.

Para el Crítico Pedro Labowitz, “Lastarria, a través del juego de la luz y sus grises reflexivos, toma al espectador, que busca sus “historias personales” en estas representaciones”.

 Del mismo modo para Sandra Santander, curadora de la Pinacoteca de Concepción, “Tatiana exhibe estos personajes incógnitos, en espacios mínimos, cargados de sombras y opacidades, cargados de penumbra y misterio, sin elementos descriptivos o datos al margen”.